El Employee Branding nace de la necesidad que las empresas tienen por atraer el talento. Los nuevos y futuros trabajadores viven conectados a un mundo globalizado donde las decisiones de pertenecer o no a una empresa van más lejos de cuestiones económicas. 

¿Qué es el Employee Branding?

 

Traducido como marca empleadora, el employee branding es una estrategia de marketing para captar y retener talentos. Se basa en hacer a los mismo trabajadores embajadores de la marca o empresa.

Como hemos mencionado, hoy en día son los trabajadores los que eligen a las empresas y su decisión no depende de cuánto cobren en una u otra. Se basan en la preocupación que la empresa o marca muestre por el bienestar del empleado. ¿Y qué mejor que los mismos empleados para mostrarlo?

 

Es cierto que esta perspectiva lleva en el mundo empresarial desde hace mucho tiempo, pero es con la llegada de las las nuevas tecnologías que se le otorga un poder especial y una mayor importancia. La globalización conecta sin límites a todo el mundo, por tanto: si los empleados se sienten orgullosos de pertenecer a una empresa o marca lo darán a conocer y lo expondrán en sus redes sociales. Que el empleado muestre esta parte de su vida laboral, crea a la empresa un imagen sólida y de confianza de cara al público. Y no solo eso, si no que conseguirá atraer a futuros talentos.

 

¿Cómo conseguirlo?

Una estrategia employee branding se basa en la satisfacción del empleado, para lograrlo este se debe sentir comprendido y escuchado.

 

  • Hacer partícipes a los empleados de que se quiere seguir tal estrategia. Sentir que juegan un papel importante y de responsabilidad les hace crear un engagement o vínculo con la empresa.
  • Proponer una línea visual y comunicativa para que el hilo que conduzca toda la estrategia sea identificado en el menor tiempo posible.
  • Fomentar el compromiso de marca con una comunicación interna clara y directa. Esto sincronizará al equipo y creará un mejor ambiente de trabajo y una mayor eficacia del trabajo en grupo.
  • Tener unos valores claros y bien comunicados dentro de la empresa. Si los empleados comparten estos valores, y siguen una misma filosofía la comunicación obtendrá una mayor credibilidad y será difundida con mayor fuerza.
  • Contar con sistemas de control horario como Sesame, que permitan y faciliten la comunicación interna hará que el proceso de estrategia sea mucho más fácil y cómodo, tanto para la empresa como para el empleado. Como hemos dicho, hablamos de generaciones que conviven diariamente con las nuevas tecnologías. Adaptar los sistemas internos tradicionales, a la digitalización crea un mayor compromiso del empleado ya que ve esta herramienta como una forma de pensar en su comodidad y autonomía.